Comisión Permanente
LXIII Legislatura, Segundo Año, Segundo Receso.
Miércoles 24 de mayo de 2017
Gaceta de la Comisión Permanente
    
    

¿Qué es la Gaceta?

La Gaceta es el órgano informativo  oficial del Senado. Depende de la Mesa Directiva y cuenta con un Consejo Directivo formado por los miembros de la propia Mesa y por los secretarios generales de  Servicios Administrativos y de Servicios Parlamentarios; el Presidente de la Mesa lo es del Consejo.

Artículo 306 del Reglamento del Senado de la República.

Leer más
Miércoles 17 de Mayo de 2017
Gaceta: LXIII/2SPR-5/71447
Miércoles 17 de Mayo de 2017
Gaceta: LXIII/2SPR-5/71447

Del Dip. David Mercado Ruiz, del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, con proyecto de decreto que adiciona la fracción XIII al artículo 26 de la Ley General de Cambio Climático.

Se turnó a la Comisión de Cambio Climático de la Cámara de Diputados.

DAVID MERCADO RUÍZ, diputado federal a la LXIII Legislatura del Honorable Congreso de la Unión, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, con fundamento en los artículos 71, fracción II, 78, fracción III, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; y 55, fracción II, del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, someto a consideración de esta Honorable Asamblea, la presente iniciativa con proyecto de decreto por el que se adiciona la fracción XIII al artículo 26 de la Ley General de Cambio Climático, al tenor de la siguiente:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

El fenómeno del cambio climático, al igual que el fenómeno de la evolución demográfica o de la globalización, ha ascendido rápidamente en los últimos años hasta colocarse en los primeros lugares del ranking de preocupaciones socio-políticas y esto se debe a que el principal responsable del acontecimiento de este fenómeno, es el ser humano.

Es decir, esta problemática encuentra su origen, ni más ni menos que en las actividades humanas, es una cuestión de países desarrollados y subdesarrollados, de países pobres y países ricos, es tanto un tema de justicia como de inequidad, de repartir y compartir cargas y esfuerzos, es a la vez una cuestión de explotación de recursos y de sociedades explotadas, así como de controlar, adecuadamente, el uso de combustibles y el uso de la tierra es, en síntesis; una cuestión de actuar con responsabilidad para nuestra generación y la preservación de las siguientes, pues el bienestar de éstas últimas, no debe, sino mejorarse y, para ello, debemos hacer uso, si es necesario, de todo el desarrollo tecnológico acumulado en las últimas décadas.

De conformidad con lo establecido por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 1992, el sistema climático está integrado por la atmósfera, hidrosfera, geosfera, la biosfera y sus interacciones, junto a los distintos ecosistemas en los que habitan los seres vivos, con todas sus interacciones, positivas y negativas, y sus consecuencias, es decir, se trata de un sistema complejo e interactivo. En este sentido, tenemos que el clima no es un parámetro puntual, se trata de un fenómeno que se describe en términos de media y variabilidad a escala de tiempo determinada y estándar de temperatura, precipitaciones y vientos.

De este modo, la evolución del clima se debe a factores tales como: la latitud geográfica, la altitud, la distancia al mar, las orientaciones del relieve terrestre respecto al sol, la dirección de los vientos y las corrientes oceánicas, de suerte que, estosfactores y sus variaciones en el tiempo generan cambios significativos en los elementos constituyentes del clima, es decir, en la temperatura, presión atmosférica, vientos, humedad y precipitaciones, de forma que las fluctuaciones en el tiempo pueden ser consideradas como sistemáticas o caóticas.

Así, las variaciones de temperatura condicionan la presión atmosférica, por las diferencias de densidad del aire al calentarse o enfriarse y da lugar a zonas ciclónicas, de baja presión o anticiclónicas, de alta presión. En cuanto a las diferencias de presión, éstas producen los vientos, de anticiclones a ciclones, y transportan la humedad y las nubes dando lugar a una irregular repartición de las precipitaciones. La temperatura de la atmósfera es el resultado de un complejo equilibrio de energía, debido a las radiaciones solares, a la composición de la atmósfera, a los cambios en los continentes, a las corrientes oceánicas y a la órbita de la tierra.

La ruptura de este equilibrio, sea por fuerzas externas al clima, denominadas forzamientos, o bien, por factores internos, moderadores o amplificadores, ocasionan lo que se denomina: cambio climático. A grandes rasgos, el cambio climático puede entenderse como todo cambio significativo  y duradero de los patrones locales o globales del clima en el sistema climático del planeta, que permanece por décadas o más tiempo.

En este contexto, el cambio climático puede presentarse por causas naturales, por ejemplo: variaciones en la energía que se recibe del Sol, erupciones volcánicas, circulación oceánica, procesos biológicos, entre otros, o bien, puede ser causado debido a la influencia antrópica, es decir, por la intervención humana, por ejemplo, a través de la emisión de CO2 y otros gases que atrapan calor, o debido a la alteración del uso de grandes extensiones de suelos que causan, finalmente, un calentamiento global. El calentamiento global es la expresión más incuestionable del cambio climático y se trata del incremento promedio de las temperaturas terrestres y marinas a nivel global. En las tres últimas décadas la superficie de la Tierra se ha vuelto cada vez más cálida y se han superado los registros de cualquier época anterior al año 1850.

No obstante que, el clima de nuestro planeta tiene una tendencia a cambiar naturalmente, hoy en día, existe evidencia científica de que el clima ha sufrido alteraciones debido a la intervención humana. Acorde con datos aportados por la Organización de las Naciones Unidas, entre 1880 y 2012, la temperatura media mundial aumentó 0,85 grados centígrados. Esto significa que por cada grado que aumenta la temperatura, la producción de cereales se reduce un 5% aproximadamente. Se ha producido una reducción significativa en la producción de maíz, trigo y otros cultivos importantes, de 40 megatones anuales a nivel mundial entre 1981 y 2002 debido a un clima más cálido.

Por otro lado, los océanos se han calentado, la cantidad de nieve y de hielo ha disminuido, y ha subido el nivel del mar. Entre 1901 y 2010, el nivel medio del mar aumentó 19 cm, pues los océanos se expandieron debido al calentamiento y al deshielo. La extensión del hielo marino del Ártico se ha reducido en los últimos decenios desde 1979, con una pérdida de hielo de 1,07 millones de km2 cada decenio. Dada la actual concentración y las continuas emisiones de gases de efecto invernadero, es probable que a finales de siglo el incremento de la temperatura mundial supere los 1,5 grados centígrados en comparación con el período comprendido entre 1850 y 1900 en todos los escenarios menos en uno. Los océanos del mundo seguirán calentándose y continuará el deshielo.

Se prevé una elevación media del nivel del mar de entre 24 y 30 cm para 2065 y entre 40 y 63 cm para 2100. La mayor parte de las cuestiones relacionadas con el cambio climático persistirán durante muchos siglos, a pesar de que se frenen las emisiones. Las emisiones mundiales de dióxido de carbono (CO2) han aumentado casi un 50% desde 1990. Entre 2000 y 2010 se produjo un incremento de las emisiones mayor que en las tres décadas anteriores.

Es por lo anterior que, el cambio climático está hoy considerado como uno de los principales problemas que debe enfrentar la humanidad, por sus efectos medioambientales y, sobre todo, porque su principal determinante es el incremento de los gases de efecto invernadero, consecuencia de las actividades humanas. La aceleración del cambio climático en las últimas décadas es resultado del incremento de gases de efecto invernadero generados por el uso de combustibles fósiles y es una realidad que amenaza seriamente a diversos ecosistemas.

El vertiginoso aumento de la temperatura global provocada por el efecto invernadero es responsable del aumento del nivel del mar, de la disminución de las capas de nieve y hielo así como del cambio de tendencia en las precipitaciones y, todo esto, tendrá inevitablemente, sino hacemos algo más al respecto, un efecto sobre los sistemas naturales vinculados al hielo, a los sistemas hidrológicos y a la calidad de las aguas, a los sistemas biológicos marinos y de agua dulce y a la productividad agrícola y forestal.

El cambio climático afecta a todos los países y regiones en las diferentes latitudes del globo terráqueo y tiene un impacto negativo tanto en las economías nacionales como en la vida de las personas y las comunidades que habitan. No podemos cesar en los esfuerzos por combatir el cambio climático y debemos asumir la responsabilidad con seriedad, de lo contrario, las consecuencias podrían ser devastadoras, la temperatura media de la superficie del mundo podría aumentar unos 3 grados centígrados este siglo y en algunas zonas del planeta podría ser todavía peor.

Es de amplio conocimiento el hecho de que las comunidades más pobres que dependen de los recursos naturales en el mundo en desarrollo, son especialmente vulnerables al cambio climático, principalmente aquellas que viven en áreas de mucho riesgo como las islas pequeñas o las áreas costeras bajas. Muchas de esas comunidades son indígenas, en cuyo caso, el cambio climático amenaza con consecuencias graves que pueden incluir la pérdida de sus tierras y recursos, no obstante, muchas de estas comunidades han conservado conocimientos sobre agricultura, caza, pesca, recolección y uso de plantas medicinales. Aunque es cierto que la comunidad mundial ha ido aumentando, gradualmente, los conocimientos sobre los impactos del cambio climático en las especies y en los ecosistemas, también es cierto que, en lo que se refiere a los posibles impactos del cambio climático en los medios de subsistencia y en las culturas de las comunidades indígenas, tenemos un conocimiento fragmentado.

A esto se suma que, el conocimiento tradicional sobre la adaptación ha sido también ignorado en el ámbito de las políticas. Existe falta de reconocimiento respecto a la importancia que podrían tener los pueblos tradicionales en su propia adaptación futura al cambio climático.  Muchos pueblos indígenas están en mayor riesgo al haber sido mudados a tierras menos fértiles y más frágiles como consecuencia de la exclusión histórica, social, política y económica.

Sin embargo, los pueblos que habitan en tierras marginales han estado siempre expuestos a diversos tipos de cambio ambiental y han desarrollado estrategias de afrontación. Es indispensable una mayor comprensión e investigación de fondo acerca de los factores determinantes de la vulnerabilidad social y biofísica de los pueblos indígenas. La vulnerabilidad de un sistema al cambio climático depende del nivel de riesgo biofísico, combinado con la sensibilidad de las comunidades y los ecosistemas a los impactos.

La capacidad de adaptación de un grupo depende de su ubicación física, de sus derechos al uso de la tierra y a ciertos recursos, y del acceso a varios factores, incluyendo conocimientos, tecnología, poder, toma de decisión, educación, atención sanitaria y alimentos.  Diversos estudios de casos sobre los impactos del cambio climático sobre áreas costeras, islas, cuencas de captación, bosques tropicales y tierras secas, exponen que el cambio climático ya está teniendo consecuencias severas en los medios de subsistencia de los pueblos tradicionales e indígenas.

Las prácticas de adaptación que han desarrollado a través de los siglos, como son; el reforzamiento de la línea costera, el almacenamiento de agua llovida y la diversificación de cultivos y medios de subsistencia, tienen el potencial de aliviar los impactos adversos y permitir a las comunidades aprovechar nuevas oportunidades. No obstante, la capacidad de adaptación depende de muchos factores, pudiendo también ser heterogénea dentro de una misma comunidad, y las mujeres son las que suelen ser particularmente vulnerables. Por lo que, es fundamental que identifiquemos nuevas formas para desarrollar la capacidad de adaptación en formas culturalmente apropiadas.    

En este tenor, cabe mencionar que nuestra Ley General de Cambio Climático en su artículo 26, enuncia los principios que deberán observarse en la formulación de la política nacional de cambio climático, los cuales son:

“I. Sustentabilidad en el aprovechamiento o uso de los ecosistemas y los elementos naturales que los integran; II. Corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad en general, en la realización de acciones para la mitigación y adaptación a los efectos adversos del cambio climático; III. Precaución, cuando haya amenaza de daño grave o irreversible, la falta de total certidumbre científica no deberá utilizarse como razón para posponer las medidas de mitigación y adaptación para hacer frente a los efectos adversos del cambio climático; IV. Prevención, considerando que ésta es el medio más eficaz para evitar los daños al medio ambiente y preservar el equilibrio ecológico ante los efectos del cambio climático; V. Adopción de patrones de producción y consumo por parte de los sectores público, social y privado para transitar hacia una economía de bajas emisiones en carbono; VI. Integralidad y transversalidad, adoptando un enfoque de coordinación y cooperación entre órdenes de gobierno, así como con los sectores social y privado para asegurar la instrumentación de la política nacional de cambio climático; VII. Participación ciudadana, en la formulación, ejecución, monitoreo y evaluación de la Estrategia Nacional, planes y programas de mitigación y adaptación a los efectos del cambio climático; VIII. Responsabilidad ambiental, quien realice obras o actividades que afecten o puedan afectar al medio ambiente, estará obligado a prevenir, minimizar, mitigar, reparar, restaurar y, en última instancia, a la compensación de los daños que cause; IX. El uso de instrumentos económicos en la mitigación, adaptación y reducción de la vulnerabilidad ante el cambio climático incentiva la protección, preservación y restauración del ambiente; el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, además de generar beneficios económicos a quienes los implementan; X. Transparencia, acceso a la información y a la justicia, considerando que los distintos órdenes de gobierno deben facilitar y fomentar la concientización de la población, poniendo a su disposición la información relativa al cambio climático y proporcionando acceso efectivo a los procedimientos judiciales y administrativos pertinentes atendiendo a las disposiciones jurídicas aplicables; XI. Conservación de los ecosistemas y su biodiversidad, dando prioridad a los humedales, manglares, arrecifes, dunas, zonas y lagunas costeras, que brindan servicios ambientales, fundamental para reducir la vulnerabilidad, y XII. Compromiso con la economía y el desarrollo económico nacional, para lograr la sustentabilidad sin vulnerar su competitividad frente a los mercados internacionales”.

Sabemos que la incorporación de estos principios inspiran el cuerpo normativo, y permiten interpretar las nor­mas de acuerdo a determinados fines, es decir, dichos principios presentan las pautas que deben seguir todos los actores al momento de tomar decisiones y realizar acciones en el ámbito de sus respectivas competencias, no obstante, la lista de los 12 principios mencionados que sustentan la política nacional de cambio climático en México, no contempla, de forma específica la cuestión de los pueblos indígenas originarios de nuestro país.

Una de las conclusiones claves de la Conferencia de la ONU 2012 sobre el Desarrollo Sostenible fue la decisión de desarrollar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, conocidos como ODS, aprobados por la Asamblea General de la ONU a finales de 2015. En tanto que, durante la Cumbre de la Tierra en 1992 identificó a los pueblos indígenas como uno de los nueve Grupos Principales cuyas contribuciones son vitales para el desarrollo sostenible.

El grupo principal de los pueblos indígenas (IPMG) para el proceso de los ODS solicitó disposiciones que reduzcan la producción de energía a base de carbono, produzcan alternativas sostenibles y salvaguarden los derechos, medios de vida, sistemas alimentarios, conocimientos y prácticas tradicionales de los pueblos indígenas así como asociaciones diversas para abordar el cambio climático a todos los niveles.

En el documento final que aprobó la Asamblea General de la ONU en la Conferencia Mundial sobre los pueblos indígenas en septiembre de 2014 se afirmó que "el conocimiento y las estrategias de los Pueblos Indígenas para sostener su medio ambiente deben ser respetados y tomados en cuenta al desarrollar estrategias nacionales e internacionales a la mitigación y adaptación al cambio climático.”

El cambio climático ya está teniendo implicaciones severas en los medios de subsistencia y en las culturas de los pueblos indígenas. Si bien estos pueblos han desarrollado estrategias importantes para adaptarse a dichos cambios, la velocidad del cambio y la magnitud de los riesgos futuros podrían limitar su capacidad de adaptación. Los pueblos indígenas han sido actores altamente participativos en este proceso desde su inicio y con base en una fuerte lucha han conseguido incluir en importantes textos internacionales algunas salvaguardias con fundamento en sus derechos.

No obstante, los pueblos indígenas han expresado su preocupación sobre las soluciones basadas en el mercado, tal como el comercio de carbono y las compensaciones forestales. Los pueblos indígenas siguen alzando su voz a los Estados para rechazar las falsas soluciones y avanzar hacia alternativas reales y sostenibles que reduzcan significativamente las emisiones y también respeten los derechos, conocimientos, tradiciones y prácticas culturales de los dichos pueblos.

En este sentido, atendiendo a la expresión “conocimientos de los pueblos indígenas”, que hace referencia a los conocimientos generales y técnicos acumulados durante generaciones, y puestos a prueba y aplicados a lo largo de milenios, que guían a las sociedades indígenas en su interacción con el medio ambiente que las rodea, igualmente, atendiendo los tratados internacionales reconocidos por México que han recogido en sus textos la importancia de incluir el conocimiento mencionado, considero de suma trascendencia incorporar en nuestra Ley General de Cambio Climático el principio de identidad cultural, el cual, se relaciona con la promoción de prácticas tradicionales y ancestrales para el uso y manejo de la tierra y de los recursos naturales en general, que contribuyen tanto para la adaptación como para la mitigación del cambio climático.

Por lo expuesto y fundado me permito presentar a consideración del Pleno de la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión la presente Iniciativa con Proyecto de:

Decreto que reforma la Ley General de Cambio Climático.

ÚNICO. Se adiciona la fracción XIII al artículo 26, para quedar de la siguiente manera:

Artículo 26. En la formulación de la política nacional de cambio climático se observarán los principios de:

  • Sustentabilidad…
  • Corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad en general…
  • Precaución…
  • Prevención…
  • Adopción de patrones de producción y consumo…
  • Integralidad y transversalidad…
  • Participación ciudadana…
  • Responsabilidad ambiental…
  • El uso de instrumentos económicos…
  • Transparencia, acceso a la información y a la justicia…
  • Conservación de los ecosistemas y su biodiversidad…
  • Compromiso con la economía y el desarrollo económico nacional…

XIII.Identidad cultural para identificar, impulsar y promover todas aquellas prácticas tradicionales y ancestrales útiles para el manejo y uso equitativo y equilibrado de los recursos naturales, que contribuyan a la mitigación de los impactos generados por el cambio climático, así como la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero.

TRANSITORIO

ARTÍCULO ÚNICO. Este Decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Palacio Legislativo de San Lázaro, a 27 de abril de 2017

Useros Fernández, José Luis. El Cambio Climático: Sus Causas y Efectos Medioambientales- Climate Change: Causes and Enviromental Effects. Comunicación presentada el 22 de Noviembre de 2012. An Real Acad Med Cir Vall 2013; 50: 71-98.

Idem.

Sitio Oficial de la Organización de las Naciones Unidas: Disponible en: http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/climate-change-2/

Los Pueblos Indígenas, Derechos Humanos y Cambio Climático. Disponible en: http://www.iitc.org/wp-content/uploads/2013/07/IPs-HR-and-Climate-Change-ES-110714-WEB2.pdf

http://senado.senado.gob.mx:80/index.php?ver=cp&mn=4&id=71447